Mensaje de nuestra hermana a. Carlina Zambrano por el día de nuestra fundación.

Barcelona, 15 de Noviembre de 2017

 

 

A TODAS LAS HERMANAS DEL INSTITUTO

 

Queridas hermanas:

 

Cada año, al acercarse el 21 de Noviembre, nos disponemos a la celebración alegre y festiva que nos lleva a la acción de gracias por el don de la intuición de Lutgarda, nuestra fundadora

 

La misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida (MV,2). Esa misericordia es la que movió a Lutgarda y la puso en situación de salida hacia el encuentro de las personas necesitadas de liberación. Hoy estamos llamadas a ponernos en situación de salida, hacia las periferias existenciales, donde tantas personas necesitan de una palabra de esperanza, de fe, de acogida y de liberación.

 

El Señor nos invita a seguir caminando, a la toma de conciencia de lo que hemos vivido en estos 157 años de historia llena de gestos liberadores. Ciertamente nos preocupa nuestra realidad congregacional, no exenta de dificultades por la situación de varias hermanas delicadas de salud, de edad avanzada.

Somos débiles, abramos nuestro corazón a la misericordia del Padre para servir mejor y ayudar a nuestros hermanos y hermanas al encuentro con Dios, dejémonos renovar por la misericordia, dejémonos amar por Jesús, dejemos que la fuerza de su amor transforme nuestras vidas para ser instrumentos de su amor y cauces de justicia y de paz (Cf. Mensaje 31-03-2013 Papa Francisco).

 

Apoyémonos en la fe y esperanza de nuestras primeras hermanas, en su sentido de providencia, en la certeza de que el Señor que nos llamó nos sostiene con la fuerza de su Espíritu y nos envía, también hoy, a anunciar la liberación a los cautivos, la libertad a los oprimidos… (Lc 4,18).

 

 

María, Nuestra Madre, esperanza y MERCED para la humanidad, nos anima a ser testigos del amor del Señor y a ser testigos creíbles de su Palabra y de su Reino

 

¡FELIZ DÍA DE NUESTRA FUNDACIÓN!

 

Mi abrazo fraterno

 

María Carlina Zambrano Z.

Superiora General