Nuestra hermana Clemencia Rodríguez nos escribe desde Haití

Mi recuerdo cariñoso desde este lugar privilegiado para escuchar de cerca el clamor de nuestros hermanos más pobres. Estoy ya justamente un mes en mi comunidad Intercongregacional Misionera que me ha recibido con gran cariño y dándome muestras de que, a pesar de las limitaciones, podremos caminar con esperanza y alegría. Estamos muy sensibles con el drama de los hermanos haitianos/as que cada día llegan deportados desde la República Dominicana y no tienen lugar a dónde lllegar. En Fonds Parisyen se les está haciendo la acogida de emergencia y luego se ve cómo encaminarlos si se logra contactar con algún familiar. ¡Es una situación humanitaria muy triste y desesperada!

Nos seguiremos comunicando.

Un cariñoso abrazo desde esta isla caribeña en la que el calor está sofocante y los mosquitos muy activos.

Unidas en la oración,

Clemencia

Ejercicios Espirituales que he tenido la suerte de hacer este año acompañadas con un jesuita brasileño que formará parte de una Casa de Espiritualidad que los Jesuitas abrirán en Puerto Príncipe. Nos hizo una hermosa actualización de los Ejercicios de San Ignacio con acertados textos de Oscar Romero, Eduardo Galeano y el Papa Francisco.

Foto donde se aprecia la llegada de las personas deportadas en pequeños autobuses que paran en la frontera. Este es un drama que se ha sumado a la ya difícil situación del país, los “repratiados” desde  República Dominicana; por una reciente ley que dictamina que todo haitiano residente en el país vecino en el período de unos 100 años atrás tiene que regresar a su país de origen, sin medir consecuencias ni situaciones especiales.

El día de mi llegada con la comunidad de la CIM (Comunidad Intercongregacional Misionera) que este año lo formamos cuatro Congregaciones: Combonianas, Misioneras de María Corredentora, Maestras Católicas del Sagrado Corazón y Mercedarias Misioneras.