La educación es un acto de amor, por tanto, es un acto de valor. Paulo Freire.
Quise iniciar con esta frase del célebre Pedagogo, Paulo Freire, pues siempre he reflexionado que, si
la educación no la consideramos como un acto de amor, sería imposible la sublime tarea de educar
en estos tiempos modernos.
Solo el amor hace que brote los deseos más humanos y profundos para llegar a despertar en el otro
la curiosidad y el asombro que lo introduce en el deseo del conocimiento; no es solo enseñar sino
provocar, máxime cuando en la teoría del aprendizaje social, Albert Bandura la nos insiste que los
niños aprenden por imitación; que gran responsabilidad, ¿estaremos provocando – despertando en
nuestra pedagogía Mercedaria el deseo por el verdadero conocimiento que permanece en el tiempo y
transforma las mentes?
Esta pregunta es válida hacérnosla en estos tiempos, en donde la familia y la escuela tienen la
imperiosa responsabilidad de la formación de los nuevos ciudadanos; hoy la humanidad nos exige
ciudadanos responsables, Críticos, solidarios, autónomos, creativos, con calidad y calidez humana,
con un alto sentido ecológico, para que sean capaces de bajar al corazón lo que por el conocimiento
llega a su mente.
Estas premisas se unen a lo que reza le constitución Política del Ecuador en su artículo 27, manifiesta
“que la educación deberá centrarse en el ser humano y garantizar su desarrollo integral, para lo cual
será “participativa, obligatoria, intercultural, democrática, incluyente y diversa, de calidad y calidez;
impulsará la equidad de género, la justicia, la solidaridad y la paz.”
Conscientes de estos retos pedagógicos que nos impone los nuevos tiempos, las rectoras
vicerrectores y colaboradores de nuestra tarea educativa en nuestra Provincia, hemos elaborado
nuestra Propuesta Pedagógica con el fin de que todos nuestros centros educativos trabajen en
conjunto por una educación liberadora, en donde estén impregnados los más genuinos valores
mercedarios, cristianos y pedagógicos, que nos señalarán la ruta a una educación con sentido
misericordioso.
Agradecemos a todo el equipo educativo; quien después de varios encuentros han podido plasmar
este rico documento, serán ustedes rectores y vicerrectores, los llamados a velar para que este
documento no pase a ser la bella durmiente de nuestras bibliotecas, sino que llegue a nuestros
espacios pedagógicos para que éste sea aprovechado en el proceso de enseñanza – aprendizaje.
Agradecemos a la Madre Fátima Muñoz Coordinadora del equipo de educación, quien finalmente le
dio cuerpo a este trabajoPróximamente la Madre Provincial, nos hará llegar un ejemplar para cada Institución Educativa.
Irma Torres O