MERCEDES BARTRA

Nace en Barcelona el 1º de Setiembre de 1814. Era la mayor de tres hermanos.

Fue bautizada al día siguiente de nacer en la Esglesia de San Just i Pastor.

Ingresa al Instituto como Religiosa de coro, el día 30 de Agosto de 1860.

Tiene 46 años. Sus padres han fallecido. Goza pues de cierta independencia, lo cual la hace persona sensata y madura.

Es la mayor del grupo de las co-fundadoras. ¿Será por eso que, desde el primer día es considerada la Superiora o es que Lutgarda dispuso que fuera así?

Después de tres meses y veinte días de haber ingresado como postulante viste el Santo Hábito el día 21 de Noviembre de 1860.

En atención a que lleva el nombre de Ntra. Sma. Madre, no se lo cambian, seguirá llamándose Mercedes.

El día 22 de Abril de 1861, recibe con gozo a Lutgarda en el Noviciado y poco después el 18 de Noviembre del mismo año la ve vestir el Santo Hábito.

La entrada de Lutgarda al Noviciado sería para la Madre Bartra un gran acontecimiento que reafirmaría su decisión, llenaría de gozo y sentiría aliviada..

El 22 de Noviembre de 1861, exactamente un año después de fundado el Instituto ve realizado su sueño de que una nueva Comunidad y un nuevo Colegio inicien sus actividades. Será en el pueblo de Martorell.

Con la generosidad que la caracteriza, se desprenderá de cuatro de sus religiosas, novicias aún, como ella, para dar vida a la nueva obra educacional.

Exenta de protagonismo, sí acompaña a las Religiosas a la nueva fundación, pero deja toda la responsabilidad en manos de la Madre Mª de Cervelló Parellada.

El 18 de Diciembre de 1861, hace su Profesión Religiosa, es el Sr. Obispo Dr.D.  Antonio Palau i Termens que en atención a que debe ser la Superiora de la naciente comunidad, le dispensa un año de Noviciado. Ese mismo día recibe el nombramiento oficial de Comendadora de la Casa.

El 9 de Agosto de 1862, con inmensa pena, pero con gran serenidad “vive” la muerte de Lutgarda, la que fue su confidente antes de la fundación y su esperanza y apoyo cuando inició su vida religiosa.

Lutgarda muere, pero el Instituto no puede morir, y ella consciente de su responsabilidad, asume la continuidad de aquella obra tan deseada y querida por Ntra. Sma. Madre.

 

En 1874 fallece el Padre Tenas, el Director. Ella, mujer fuerte, lo superará con valentía y seguirá luchando.

El 1º de  Agosto de 1882, convoca el PRIMER CAPITULO GENERAL, después del cual continuará de Superiora de la Casa Madre y nunca dejará de serlo.

En los Capítulos de 1888 y 1894 será elegida y reelegida Primera Consultora.

Nunca fue Superiora General ni se atribuyó derecho alguno de Fundadora.

  • Su visión de futuro y claridad de ideas es algo evidente y asombroso.
  •  El extraordinario interés por todas y cada una de las Religiosas, su inteligencia manifestada en la forma de entender la vida religiosa y la misión del Instituto, en aquel momento.
  • Su capacidad de sacrificio, va forjando la imagen de una auténtica religiosa entregada totalmente a Dios y a la obra por El encomendada.
  • Sin embargo, quizá lo más destacado en la Madre Bartra es su gran confianza en Dios y en Ntra. Sma. Madre, así como el amor a la Orden de la Merced y la docilidad a sus superiores.