novena a nuestra Madre de la Merced

 

DÍA SEGUNDO

La ofrecemos por LOS ENCARCELADOS.

Por la señal de la Santa Cruz…

Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Tú quién eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderte, confesarme, y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y así como lo suplico, así confío en tu bondad y misericordia infinita, que los perdones, por los méritos de tu preciosísima sangre, pasión y muerte, y me des la gracia para enmendarme, y perseverar en tu santo amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.

Día Segundo
Virgen de las Mercedes: Por privilegio de tu Concepción Inmaculada, haz que nos conservemos puros de alma y cuerpo y que nuestro corazón resista a las tentaciones del enemigo. Amén.

(Tres Avemarías)

Pídase la gracia que se desea obtener.

Oración para todos los días
¡Oh! Virgen Santísima de las Mercedes, Redentora de Cautivos y Reina de los cielos y tierra: Ante tu altar postrados, aquí estamos para solicitar tus auxilios y pedir tu bendición de Madre. No nos abandones. Ruega al Señor por nosotros y sigue ejercitando tu oficio de Patrona y abogada nuestra. Todo lo esperamos de Jesucristo en quien confiamos y de tu benigna y amorosa protección, que en tantas ocasiones nos ha librado del mal. Atiende a nuestra súplica y remedia la necesidad que en esta novena te presentamos. Amén.