Queridas hermanas
Nos acercamos a la Pascua, gesto supremo del amor y la ternura de Dios que alcanza su culmen en el Hijo hecho hombre. En Él, Dios derrama su ilimitada misericordia (Cf. MV 8). El Papa Francisco nos invitaba a vivir la Cuaresma del Año Jubilar con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar la misericordia de Dios (Cf.Mensaje Cuaresma 2016) desde la escucha orante de la Palabra, especialmente de la Palabra profética. La misericordia de Dios, en efecto, es un anuncio al mundo: todos estamos llamados a experimentar en primera persona este anuncio (Mensaje de Cuaresma 2016).
Dios se muestra compasivo con su pueblo, espera que nosotras vivamos también esas actitudes en nuestra vida cotidiana, en nuestras relaciones comunitarias y con las personas que nos rodean. El año jubilar nos ofrece un tiempo propicio para la misericordia, el amor y el perdón, valores que nos permiten vivir la reconciliación y la amistad con nosotras mismas, con la comunidad, con el mundo.
Contemplemos el misterio de la misericordia, fuente de alegría, serenidad y paz. MISERICORDIA es la palabra que revela el misterio de Dios Trinidad, es el acto último con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia es la ley fundamental que habita en el corazón de cada hermana, es la vía que nos une a Dios, porque nos abre a la esperanza de ser amados más allá de nuestras limitaciones y pecado.
Celebremos que ya nada puede cerrarnos las puertas del Reino, porque en medio de nosotras y de la humanidad brilla una luz, una esperanza, la manifestación de Jesús Resucitado, nuestro Salvador que nos ha liberado por su infinita misericordia.
CRISTO HA RESUCITADO: Este es el motivo de nuestra ALEGRÍA y ESPERANZA
FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN – BONA PASCUA – BOA PASCUA – HAPPY EASTER
Con mi abrazo fraterno
Mª Carlina Zambrano Superiora General

 

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