Del 23 de noviembre al 04 de diciembre se llevó a cabo en Barcelona-España la Reunión Intermedia de formación y gobierno. Participaron las hermanas de la Curia General, las Provinciales con una Consejera y las formadoras del Instituto. Se trataron de día fraternos donde se revisó , evaluó y animó el caminar mercedario durante el trienio 2012-015; se trabajaron el Plan General de Formación, el Proyecto de Evangelización y las programaciones provinciales, contamos con un taller sobre liderazgo en la vida religiosa, dirigido por la Hna. Oliva Vico, Dominica y también nos ayudó a colocarlos las “gafas mercedarias” para ver las cautividad de nuestro mundo, nuestro hermano Fray. Damase Masabo, Consejero General Mercedario.

OBJETIVO DE LA REUNIÓN.
Acompañar el camino recorrido en el Trienio 2012-2015, en los procesos:
*De fidelidad al llamado del Señor como experiencia gozosa.
*De transformación de nuestras comunidades en signos visibles del amor de Dios en el mundo, formulados en el Proyecto de cada Provincia, Delegación y Comunidad de Filipinas en conformidad con el objetivo del XXIII Capítulo General.

 

PALABRAS DE CLAUSURA DE LA MADRE GENERAL MARÍA CARLINA ZAMBRANO

 

CLAUSURA DE LA REUNIÓN INTERMEDIA DE GOBIERNO

04 diciembre de 2015

 

 

Convocadas por el Espíritu para evaluar y animar el Proyecto General del Instituto llegamos a la Casa Madre: para nosotras “tierra sagrada, tierra de Dios…” porque realmente es un lugar entrañable encontrarnos junto a la Madre y en el lugar en que se inició el ‘Camino de Merced del Instituto’ en el año 1860.

Después de celebrar el 155º de Fundación en compartir fraterno con nuestras hermanas de las comunidades de Cataluña, nos dedicamos totalmente al trabajo de la Reunión Intermedia de Formación y Gobierno a partir del día 23 de noviembre. Aquí, en nuestra casa, seguras de la compañía orante y del cariño y oración de las hermanas de todo el Instituto hemos ido desarrollando y reflexionando los temas propuestos.

“Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” es la frase escrita en cada documento; sentimos también el anhelo de crecer en la escucha y acogida como servicio y puente que lleve a Dios, al Dios que es el gran manantial del amor y la alegría de quien sentimos sed y que nos llama, precisamente en este año jubilar de la misericordia, a ser signos creíbles de misericordia y de solidaridad y a vivir en continua acción de gracias.

El Espíritu nos ha ido acompañando a lo largo de estos días. En nuestros encuentros grupales y en las asambleas hemos comprendido la necesidad de vivir todo lo que muy de corazón deseamos transmitir. Ha sido enriquecedor escucharnos y descubrir la sed de búsqueda de Dios en el día a día de nuestra vida.

En nuestra “misión de animadoras” se trata de vivir la gratuidad, de dar calidad a nuestras relaciones, de valorar lo sencillo y cotidiano que nos hace tocar el cariño que tenemos a las hermanas. Asumir el liderazgo del proyecto común carismático de nuestro Instituto, animar la misión mercedaria misionera como buena noticia para los excluidos de hoy, fortaleciendo la fraternidad de nuestras comunidades, dejando que acontezca la gracia, abrazando los milagros más que deteniéndonos en los problemas. El Señor nos invita a liderar un nuevo rostro para nuestra vida de consagradas en la merced, en la Iglesia y en el mundo.

Necesitamos del aliento del Señor para que, a lo largo de este trienio y, aún más, en este año jubilar de la misericordia que se nos da como DON, se traduzca en fuerza y alegría para seguir siendo servidoras que apoyan, animan y acompañan a quienes caminan con nosotras y, vayamos por el mundo llevando en misión de fraternidad liberadora, el mensaje salvador de Jesús a nuestro hermanos más vulnerables y excluidos de hoy: Los “nadie”, como nos decía en su última intervención P. Damaso.

María de la Merced a quien visitamos al inicio de nuestro encuentro en su Basílica, Lutgarda cuyos restos hemos venerado y, tantas hermanas nuestras que nos han precedido, nos ayuden en la obra de Redención para que sepamos aprovechar este tiempo de gracia del año de la misericordia.

Hermanas, gracias por todo y como Comunidad de Providencia volvamos a casa llenas de alegría y de confianza en Dios y en Nuestra Madre de Merced estrella de nuestra esperanza.

GRACIAS

 

Como archivo adjunto: CLAUSURA