INSTITUTO DE RELIGIOSAS DE NTRA  SRA DE LA MERCED DE BARCELONA

CARACAS, 18-09-2014

A TODAS LAS JUNIORAS DEL INSTITUTO

Queridas Hermanas:

El 19 de septiembre se recuerda de manera especial esta etapa de formación, tan importante en nuestro caminar mercedario!!! Y no es casualidad que la patrona, por así decirlo, del juniorado sea Santa María de Cervellón, ella, mujer de riesgo, de escucha de la palabra, misericordiosa con los cautivos es un ejemplo a seguir para todo aquel (es esta caso aquella) que navega por las aguas turbulentas del mundo, dando a conocer el mensaje de libertad del Señor.

Podríamos empezar diciendo que Santa María de Cervellón nos ayuda  a asumir el riesgo del seguimiento; la redención de cautivos nunca ha sido tarea fácil, hay que saber visualizar las realidades y querer de verdad ser testigos del inmenso amor de Dios por la humanidad. En este sentido, María de Cervellón quien asumió desde su ser de mujer la tarea de visitar y redimir cautivos nos da ejemplo de audacia, de saber leer los signos donde el Dios de misericordia pide que se le atienda: los desvalidos, los cautivos.

Esta tarea de redención, sin embargo, no nace de la buena voluntad de la persona, como dice San Pablo a los Corintios: “si no tengo amor, de nada sirve”. Nace sí,  de una relación cuidada y mimada con el Señor, que es el que convoca, llama y nos urge a responderle. Si estamos distraídas en nuestros propios proyectos o nuestras propias ideas de cómo funcionan bien las cosas puede que seamos eficientes, pero no seremos testigos del amor redentor de Dios. En otras palabras, para asumir el riesgo, para reconocer la voluntad de Dios, para crecer en fidelidad y fortaleza, nuestro corazón y nuestra mirada deben estar fijos en el verdadero creador de la idea y proyecto de salvación: Jesucristo.

La etapa del juniorado es de muchos acontecimientos externos, pero sobre todo, internos. Es el espacio de maduración de nuestra opción; pensar que caminamos solas es una gran pérdida, no caminas sola!! A tu lado va primeramente el Autor de nuestra llamada ¿cómo poner en duda una vocación de la cual no somos autoras? Somos, eso sí, Donadoras: de nuestra respuesta, libertad, generosidad, fidelidad y alegría… y aún en eso es Dios quien nos sostiene, quien nos lo da para que lo devolvamos con gratitud al mundo. También están las hermanas, el Instituto entero más allá de las fronteras que conocemos y no olvidemos, la compañía siempre amorosa de María, nuestra Madre de Merced, maestra, guía, amiga, tomemos su mano y caminemos a su paso.

Por último, recordando una vez más la figura de Sta. María de Cervellón que en muchas imágenes está con una embarcación en sus manos; pidámosle por su intercesión  nos dé fortaleza en la adversidad, calma en la tormenta, capacidad de discernimiento y alegría en la entrega.

Todas somos importantes, todas somos merced!! Que el Señor  bendiga abundantemente a cada una.

¡¡FELIZ DÍA DEL JUNIORADO!!

   Dilia Isabel Aguirre

Delegada de Formación