La hermana Montserrat Domenech, Secretaria Provincial de España nos comunica que en la diócesis de Sant Feliu se ha llevado a cabo una jornada de Oración Vocacional, en la que las Mercedarias Misioneras de Barcelona han compartido algo de su identidad con la participación de un texto leído por la hermana Nuria Moragas.

A continuación les dejamos el texto que sirva como material, y al mismo tiempo, de ánimo para seguir trabajando por las vocaciones; desde nuestras realidades, desde lo que somos, sencillamente proclamando lo que somos: mujeres que han hecho una opción por Cristo y su reino.

 

 

 

 

INSTITUTO DE RELIGIOSAS DE NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED DE BARCELONA
RELIGIOSAS MERCEDARIAS MISIONERAS DE BARCELONA

 
La idea de fundar un nuevo Instituto Religioso nació en 1856, por singular inspiración de la Virgen de la Merced a la joven barcelonesa LUTGARDA MAS Y MATEU.

Lutgarda Mas y Mateu desde su profunda experiencia de Dios e inspirada por María Nuestra Madre, en continuidad con Santa María de Cervelló, se puso al servicio de los cautivos de su tiempo, vivió y abrió la posibilidad de poder hacerlo a cuántas desearan entregar su vida a la tarea de evitar que las niñas y las jóvenes cayeran en las nuevas esclavitudes que amenazaban la sociedad. Por ello, puso todo su interés en la fundación de nuestro Instituto, evento que tuvo lugar el 21 de noviembre de 1860.

EL CARISMA MERCEDARIO

El carisma fundacional “caridad redentora al servicio de la fe” que el Espíritu Santo inspiró a Lutgarda por medio de María y dado como un bien a la Iglesia, continúa manifestándose en permanente continuidad; y lo tenemos que ir encarnando todas las religiosas del Instituto.

La finalidad de nuestro Instituto es anunciar el Reino contemplando el Dios de la misericordia con la ternura de María y descubriendo las cautividades de hoy; fieles al Espíritu que animó nuestra fundadora Lutgarda para testimoniar el amor liberador y hacer efectiva nuestra inserción entre los más necesitados.

Las mercedarias misioneras estamos llamadas a vivir la redención y la liberación de Cristo y a ofrecerla a los cautivos y excluidos de hoy, con misericordia y ternura, con caridad redentora, animadas por Lutgarda Mas y Mateo y acompañadas por María de la Merced.

Nuestra fundadora Lutgarda Mas y Mateo vivió su inquietud por medio de su entrega al servicio de las cautividades de su tiempo: la ignorancia, la injusticia y otras opresiones. Fue decidida y activa a favor de la promoción de la mujer.

Rasgos que identifican el ser y el hacer de la mercedaria misionera.

Experiencia interior de Jesús que anuncia la Buena Nueva de la liberación, que entrega su vida como máxima expresión de amor redentor, para la liberación del hombre cautivo con el que se identifica.

Vida Consagrada al Señor en comunidad fraterna que encarna la dimensión liberadora de los Consejos Evangélicos.

Sensibilidad especial de amor y misericordia ante cualquier situación que esclaviza al hombre, descubriendo Jesús en los oprimidos por causa de la ignorancia, de la injusticia y de la falta de fe.

Amor a María, como Madre y Modelo de mujer libre y liberadora en fidelidad al espíritu.

Voluntad decidida de participar en la misión evangelizadora de la Iglesia, en profunda libertad y disponibilidad para ser enviada a cualquier lugar del mundo.

Sentimiento de pertenencia y afecto profundo a la familia mercedaria desde el conocimiento y valoración de su espiritualidad a través de la persona de Lutgarda, así como la de San Pedro Nolasco y Santa María de Cervelló y de la historia y tradiciones del Instituto.

Estilo de vida que expresa la libertad, sencillez y alegría, amistad y espíritu de servicio que tradicionalmente nos han caracterizado.

Nuestra espiritualidad de mercedarias misioneras:
CARIDAD REDENTORA
El amor de Cristo entregado por nosotros, la cooperación de la Virgen en la obra de la salvación y la fidelidad al espíritu redentor hasta “dar la vida”, son la fuerza que nos impulsan al amor concreto a los hermanos necesitados, como respuesta del mensaje de CARIDAD REDENTORA que la orden de la Merced recibió y de la que nosotros participamos.
COMUNIÓN
El Señor nos ha convocado para formar una comunidad identificada con el ser de mercedarias, siendo testigos gozosos de unidad y amor fraterno.
ORACIÓN
La vida espiritual se cultiva en la oración, tiempo privilegiado de encuentro con Cristo y expresión de la amistad con Cristo.
MARIA
Nos identificamos con María que supo vivir y proclamar en el Magnificat la grandeza de Dios que llena de bienes a los pobres.
ALEGRÍA
Anunciamos con alegría lo que vivimos y vivimos con esperanza lo que creemos.
DISPONIBILIDAD
Con Cristo y como María nos disponemos para la MISIÓN que el Instituto tiene en la Iglesia.
DONACIÓN
Ofrecemos la propia libertad y la propia capacidad de amar al SERVICIO de la liberación de los oprimidos.
SOLIDARIDAD
Vivimos la pobreza redentora de Cristo como exigencia de donación y servicio a los hermanos que sufren esclavitudes.

EXPANSIÓN DEL INSTITUTO
Actualmente el Instituto está extendido por:
España
Perú
ecuador
Venezuela
Mozambique
Angola
Guatemala
Colombia
Filipinas
Kenia
Haití
 

Comunidades en el Obispado de Sant Feliu:
Martorell
, la primera comunidad fundada un año después de la fundación del instituto. 1861. Dedicada a la enseñanza y que actualmente forma parte de la Fundación Educativa La Merced.
Formamos esta comunidad cuatro hermanas implicadas en la vida de las dos Parroquias de Martorell y apoyando al Colegio.

  1. Feliu – dos comunidades:
    S. Lorenzo dedicada a la enseñanza y que también forma parte de la Fundación Educativa La Merced y apoyando al colegio, a la Parroquia y al Obispado.

                      Brugaroles:  Residencia de las hermanas mayores.

  1. Quintí es una obra social y donde acogen mujeres con problemas de exclusión social.

TEXTO EVANGÉLICO:

Éxodo 3, 7-10: La vocación de Moisés.
El Señor dijo a Moisés: He visto la opresión de mi pueblo en Egipto y he oído sus quejas por culpa de sus explotadores; por eso he bajado a liberarlo de los egipcios y hacerlo subir desde Egipto hacia una tierra fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel; el país de los cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí, y he visto cómo los egipcios los oprimen. Ahora, pues, yo te envío al Faraón; para que saques de Egipto a los israelitas, mi pueblo.

Martorell, 29 de enero de 2015