El Papa Francisco
2015-07-06
La labor del formador es HERMOSA, pues es colaborar en la obra del Padre que educa al Hijo en el Espíritu Santo que le anima, le fortalece, le acompaña... (en el Congreso se habló de un don que se nos da, no para hacer nosotras sino para colaborar en la obra de Dios, pues El es el maestro, el que forma) La paciencia es una de las virtudes del formador...ánimo...paciencia! No desanimarse cuando el resultado no corresponda a lo que se esperaba.