La Merced debe hacerse presente en la vida de los presos. Porque es luz. Porque es referente de libertad. Sospecho que las cárceles permanecen entre nosotros porque así la sociedad (o una parte de la sociedad) tiene la sensación de quedar ‘protegida’ de los ‘malos’ porque al meter en la cárcel a los delincuentes… se ha hecho justicia. ¿De verdad queremos esa justicia? Sólo podremos afirmar con certeza: otra cárcel es posible, es necesaria, es urgente. Y la Merced ha pedido la palabra. Es su turno. Muchos la escuchan…